martes, 26 de julio de 2016

Leyendas precolombinas: El colibrí y la lluvia


Cuando transmitimos una lengua, no transmitimos sólo su gramática, sintaxis y vocabulario, sino también la o las culturas que se comunican a través de ella.
Por eso es importantes tener en claro cuando enseñamos español que nuestra variedad lingüistica es las que, de forma natural, va a preponderar en nuestras clases, simplemente porque es nuestra. Esto nada tiene que ver con el tipo de registro lingüístico que utilizamos. Las variedades lingüísticas corresponden al lugar geográfico del que provenimos y el registro es el nivel de lenguaje que utilizamos y que se ajusta a la situación. Por ejemplo, no hablamos de la misma forma con nuestros amigos que cuando damos un discurso.

El español es una lengua que contiene muchísimas variedades debido a que somos unos 400 millones de hablantes, pero también porque estamos distribuidos en muchos países con culturas muy diversas.

Enseñar español implica también poner en contacto a nuestros alumnos con la diversidad cultural de nuestra lengua. Eso quiere decir que si bien yo como argentina, no voy a hablar como colombiana y o española, sí voy a llevar ejemplos a la clase donde esa variedad pueda escucharse, en forma de audios, videos, canciones, etc.
Muchos de los que enseñamos español a niños pequeños trabajamos con niños provenientes de familias binacionales o familias inmigrantes provenientes de España y Latinoamérica. La variedad cultural suelen ser alta en estos grupos por lo cual es importante contemplar en nuestras clases de forma consciente un espacio para mostrar otras variedades del español y sobre todo incluir aspectos culturales diversos.
Claro que debemos hacerlo desde el respeto y seriamente. A nadie le gustan los esterotipos y es por eso que antes de hablar de algo debemos informarnos, si es posible incluir a los padres que conozcan el aspecto cultural, la leyenda o la historia que queremos trabajar, para poder presentar el material a nuestros alumnos de la mejor manera posible.
De esta forma nos sentimos todos respetados e incluidos y lo mejor de todo: aprendemos juntos.
Hoy les quiero presentar un cuento hecho canción que pertenece a la cultura Nazca (Peru), la leyenda "El colibri y la lluvia" (2012). 
Esta leyenda es parte de una colección de libros que se llama "Los Libros de Tikitiklip Precolombino", basada en una serie de televisión que tiene el mismo nombre.

La idea de esta serie es invitar a los niños a realizar un viaje para conocer las culturas ancestrales de Latinoamérica.


La idea y producción de estos microprogramas infantiles de origen chileno esta a cargo de la productora audiovisual Ojitos Producciones, el diseño y dirección están a cargo de Alejandra Egaña y Paz Puga y la música a cargo de los compositores Miranda y Tobar.
Existen dos versiones de esta serie: Tikitiklip con elenco artesanal, serie de doce capítulos de 2 a 3 minutos de duración, y Tikitiklip precolombino, que comprende 13 capítulos de aproximadamente cinco minutos cada uno. El nombre del programa proviene de una fusión de las palabras “tiqui tiqui ti”, expresión popular del folklor chileno, y “clip”, por videoclip.


Espero que les guste tanto como a mi y que puedan utilizarlo en clase.
Material complementario para trabajar le tema en clase pueden encontrarlo aquí.

El colibri y la lluvia

Cuento
Tikitiklip (canta Gepe)

Esta seca la tierra
sediento el monte
No se ve ni una nube en el horizonte
En el pasto agotado se mueren las flores
Colibrí, no hay nectar para sus pichones.
Ven lluvia ven, ven…
Dime Pachamama que debo hacer,
mis dos pajaritos tienen mucha sed.
La diosa responde, vuela hacia el mar.
Adios mis pichones, ya vuelve mamá.
Sale una orca del profundo mar,
con agua dulce una vasija llenará.
Colibrí con el agua vuela hacia su hogar,
sin saber que la sigue una nube del mar.
Ven lluvia, ven, ven…
Por fin la mamá llega hasta su nido
donde agonizan sus pichoncitos.
No le queda fuerzas para levantar
la vasija de barro que ha traido del mar.
Ven lluvia, ven, ven…
Un anciano llegó, quiere ayudar
más le tiembla la mano y derrama el agua.
Colibrí agotado, muerta de sed
su cabecita deja caer.
Ven lluvia, ven,ven…
En ese instante la nube del mar
llena de agua y empieza a llorar
Bebe la tierra, se abren las flores
Bebe la madre y sus pichones.
Ven lluvia, ven, ven…
Ven lluvia, ven, ven…